martes, 18 de diciembre de 2012

El Origen

Película de la semana: El Origen (2010)


Profundo viaje al inconsciente. Constructor y destructor de realidad.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Miedo a ti mismo



   Unas cuantas copas de vino tinto, unos cigarrillos en la penumbra de la noche. Ella con su tiempo acotado. No hay tiempo, no hay espacio para esto hoy. Pensaba como siempre, sus pensamientos eran sus peores enemigos.
  Tócame, bésame. Todo hazlo y no, pero sé sutil. Una caricia tras otra. Mientras tanto, él la miraba cómo se ponía su chaqueta y se largaba como siempre. 
  -Este puto miedo que tienes podría ser tu cárcel mujer. Ahora vete, hazlo como siempre. 
   Ella lo miro, tomó su chaqueta, la tiró y se dejó llevar. Adiós puto miedo que me tienes siempre escapando. Y se despojó.

Paz Huenulao

Anarquía musical


    Unas cervezas en el refrigerador, y luego su refrescante sabor bajando por mi garganta. Era una tarde calurosa, todo parecía estar quieto y el mínimo rayo de luz solar destruía las pocas ganas de moverse... y mientras escuchaba a Pantera y leía el libro de Robe Iniesta, mi cabeza comenzaba a nadar en un éxtasis rockero. Mis camaradas comenzaban a llamar, se acercaba la hora de desatar la furia transgresiva del rock extremeño. 
    Con un par de billetes en los bolsillos y la entrada del concierto me dirigía al evento. Mucha gente se juntaba, cantaba y alzaba sus vasos repletos de cerveza, sonrisas y gritos en el bar de la esquina. Y ahora, sólo horas para escuchar las guitarras distorsionadas y el clamor del público. Una larga fila decoraba las afueras del teatro, repleta de hermosas mujeres, mientras tanto, la fuerza policial con sus reglas y formalidades, ordenaba botar las refrescantes latas de "birra" que en ese instante era una importante fuente de energía para disminuir las altas temperaturas que azotaban la capital... 
   Y mientras avanzaba la hilera de personas mis ojos se deleitaban con la rockera belleza femenina. Entrada en mano y cajetilla camuflada, ya me encontraba adentro, el ambiente era de felicidad máxima, sólo quedaba esperar uno, dos, diez o veinte minutos, pero daba igual, la banda que escuchaba de pendejo se iba a asomar por el telón e iba a inundar el reciento con toda la locura de su música y delicada poesía sexual.  La luces se apagaron y la euforia se estremeció al escuchar el riff que daba inicio al desenfreno, con la sencilla razón de ser feliz y disfrutar la libertad musical....

Nicolás Cuevas 

martes, 4 de diciembre de 2012

Adicción al Rock



Y mi cabeza en otro mundo...
y mi cuerpo en la tierra. Creo.
(Risas y mirada exitada)
Vuelo, viajo por algún espacio.
Sigo subiendo y más. 
Quiero rock, sólo quiero rock;
tomar un guitarra y meter ruido,
bastante ruido: Bulla.
Desenfreno. 
Desquicio frenético.
Cantar, bailar, hacer sonar a la 
mujer de caderas anchas y 
cabello musical.
Expresar: libertad ¡ah!
Eskoria Humana, el trío perfecto 
para la destrucción...
Caos y locura en los auditores...
oídos, cuerpos y cerebros
al unísono estallan. ¡Boom!
¡Ah! Gritar y enloquecer, 
estar en el infinito perfecto,
dejarse llevar por ti, las drogas,
el alcohol, las mujeres, el sexo,
mi yo natural en desenfreno total.

Nicolás Cuevas

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Río de Caca

  
  ¿Cuánto vale una canción a la esperanza?, cantar y gritar contra el Establishment o Statos quo, convivir el rechazo social en su multidireccionalidad de expresiones y manifestaciones asumiendo la segmentación nacional. Sobredosis de arribismo: "plata para hacerse los tontos". El mundo para los poderosos fuera de sus mansiones, chalets, castillos o palacios es una selva, donde sujetos en situación natural y salvaje transgresores de leyes morales ascendentes y divinas se desenvuelven sin el consentimiento de Dios, ¿entes víctimas o victimarios? ...(silencio) hay una doble lectura, pero ellos mismo aceptan las reglas del juego, miran con desazón y acatan las normas del patrón. 
   La forma de vida desde su génesis ha sido alterada y modificada en pro de intereses mezquinos, las cúpulas controlando las bases del juego sin espacio para llorar, pero la cultura que se experimenta en este lugar (Chile), es bastante triste o por lo menos bien crítico, las altas directrices han ordenado la cuestión a su manera, y a pesar de integrar a un par de ratas con dinero, todo sigue igual, nunca han sentido miedo, tal vez se han asustado en uno que otro proceso histórico, pero todo ha seguido... igual. La desintegración y miedo a perder el poder o Status quo ha forjado una discriminación extrema y aberrante entres "personas" de un mismo territorio, pero con diferencias abismantes que deben ser destacadas: dinero, apellidos, latifundios y lugar de residencio o estudio son determinantes acá: entre el mar y la cordillera. Pero todos siguen aguantando en obediencia la jerarquía social y cultural.
   Más allá del río de caca transversal hay personas, pobres, no tan pobres (clase media), pero al fin y al cabo personas pobres que sostienen la mierda, se ríen de ella y no hacen nada. ¿Cuánto tiempo más habrá que soportar la cruda realidad?

Nicolás Cuevas

martes, 27 de noviembre de 2012

Salir, volver... salir



Salir, volver... salir. Salir.
Mirar al espejo, ver que las 
cosas cambias, beber un sorbo 
de agua y ser parte de la noche, 
abrazar la frialdad y sólo escuchar
en el silencio, un deambular perdido
y el leve sonido del caminar extraviado.
Encender un poco de fuego y ver,
que las cosas cambian a cada momento
recordar lo que hemos dejado de lado.
Refundarse en las penumbras y sentir
la sencilla razón de nosotros mismos.

                       Nicolás Cuevas