sábado, 22 de diciembre de 2012

Energía estelar

    
   Las estrellas sobre nuestras cabezas, y más allá un manto de luces que representaban la civilización. Alrededor de la montaña vegetación, piedras, y fuego que daba indicios de humanos en condiciones naturales, dejando sus disfraces, despojándose de las estructuras sistemáticas, danzando en una lluvia de estrellas, contemplando la sutileza del mundo, observando los fugaces deseos de prosperidad y sueños. Cantando, tocando música abrazábamos la libertad. El fuego de nuestras almas al unísono celebraba el jubilo, el fin de una era, el comienzo de una nueva. Y el baño espiritual revitalizó los síntomas de esperanza y vida. Bienvenida energía estelar, agua luna de armonía, paz y felicidad.

Nicolás Cuevas

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Una sencilla razón

   
   ¿Y sí de alguna vez por todo nos preocupamos de lo esencial?

   Los maniáticos comportamientos consumistas ha vísperas de fiestas paganas, desbordan calles y centros comerciales. Nadie o muy pocos se toman un instante para disfrutar lo sencillo, un carcajada, una sutil sonrisa. Nos hemos olvidado de querer y amar, remplazando el afecto por obsequios materiales. Sólo basta con reunirse... dejar pasar el tiempo, sin preocupaciones, sin tareas, dejar el trabajo de lado, aferrarse a los cercanos, a los de siempre, a la raíz natural de los seres humanos: la familia. Núcleo fundamental abandonado y remplazado por formatos de vida fugaces. Cada uno construye su núcleo, fuertes lazos sentimentales con padres, hermanos, parejas, amigos o familiares, lo importante es sentirse feliz, y desenvolverse de la mejor forma con y para ellos. 

     La vida actual gira entorno a artefactos, títulos y máscaras de una y mil colores para esconder la verdad personal, buscar el éxito a toda costa, sin importar el medio para alcanzar el fin. Individualismo voraz que corrompe las redes en el presente, ¿cuándo habrá sido la última vez que he dicho te amo?, no hace mucho, pero hay decenas, cientos, miles, millones que han eliminado de su vocabulario y diccionario aquella frase. El egocentrismo e impuesta necesidad de triunfar ha cegado a una sociedad completa, y peor aún, encadenando sus sueños, alternativas de cambio, extirpando sus sentidos, colocando una venda oscura sobres sus ojos, sin entregar las herramientas adecuadas para descubrir por nuestra propia cuenta: la verdad, nuestra verdad, porque para todos los demás sólo existe una... (verdad), ¿cuál? no sé, pero se educa en esa dirección errada, anteponiendo ideologías sobre las propias, sobre ellos mismos, y las generaciones anteriores se mueven presionadas por estas estructuras, generando un mundo equivocado, contaminado el futuro - la abstracta realidad para idear nuevas respuestas. Entonces, ¿puede haber un futuro esplendor con un mundo formado por 'entes' enajenados? Yo, pienso que sí, sin miedo al caos y en ese camino trazo mi búsqueda interna-externa, sin olvidar y obviar que la felicidad es compartida: "Ama, ama, ama, y ensancha el alma". La sencilla razón de ser feliz es la esencia para vivir.

Nicolás Cuevas

martes, 18 de diciembre de 2012

El Origen

Película de la semana: El Origen (2010)


Profundo viaje al inconsciente. Constructor y destructor de realidad.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Miedo a ti mismo



   Unas cuantas copas de vino tinto, unos cigarrillos en la penumbra de la noche. Ella con su tiempo acotado. No hay tiempo, no hay espacio para esto hoy. Pensaba como siempre, sus pensamientos eran sus peores enemigos.
  Tócame, bésame. Todo hazlo y no, pero sé sutil. Una caricia tras otra. Mientras tanto, él la miraba cómo se ponía su chaqueta y se largaba como siempre. 
  -Este puto miedo que tienes podría ser tu cárcel mujer. Ahora vete, hazlo como siempre. 
   Ella lo miro, tomó su chaqueta, la tiró y se dejó llevar. Adiós puto miedo que me tienes siempre escapando. Y se despojó.

Paz Huenulao

Anarquía musical


    Unas cervezas en el refrigerador, y luego su refrescante sabor bajando por mi garganta. Era una tarde calurosa, todo parecía estar quieto y el mínimo rayo de luz solar destruía las pocas ganas de moverse... y mientras escuchaba a Pantera y leía el libro de Robe Iniesta, mi cabeza comenzaba a nadar en un éxtasis rockero. Mis camaradas comenzaban a llamar, se acercaba la hora de desatar la furia transgresiva del rock extremeño. 
    Con un par de billetes en los bolsillos y la entrada del concierto me dirigía al evento. Mucha gente se juntaba, cantaba y alzaba sus vasos repletos de cerveza, sonrisas y gritos en el bar de la esquina. Y ahora, sólo horas para escuchar las guitarras distorsionadas y el clamor del público. Una larga fila decoraba las afueras del teatro, repleta de hermosas mujeres, mientras tanto, la fuerza policial con sus reglas y formalidades, ordenaba botar las refrescantes latas de "birra" que en ese instante era una importante fuente de energía para disminuir las altas temperaturas que azotaban la capital... 
   Y mientras avanzaba la hilera de personas mis ojos se deleitaban con la rockera belleza femenina. Entrada en mano y cajetilla camuflada, ya me encontraba adentro, el ambiente era de felicidad máxima, sólo quedaba esperar uno, dos, diez o veinte minutos, pero daba igual, la banda que escuchaba de pendejo se iba a asomar por el telón e iba a inundar el reciento con toda la locura de su música y delicada poesía sexual.  La luces se apagaron y la euforia se estremeció al escuchar el riff que daba inicio al desenfreno, con la sencilla razón de ser feliz y disfrutar la libertad musical....

Nicolás Cuevas 

martes, 4 de diciembre de 2012

Adicción al Rock



Y mi cabeza en otro mundo...
y mi cuerpo en la tierra. Creo.
(Risas y mirada exitada)
Vuelo, viajo por algún espacio.
Sigo subiendo y más. 
Quiero rock, sólo quiero rock;
tomar un guitarra y meter ruido,
bastante ruido: Bulla.
Desenfreno. 
Desquicio frenético.
Cantar, bailar, hacer sonar a la 
mujer de caderas anchas y 
cabello musical.
Expresar: libertad ¡ah!
Eskoria Humana, el trío perfecto 
para la destrucción...
Caos y locura en los auditores...
oídos, cuerpos y cerebros
al unísono estallan. ¡Boom!
¡Ah! Gritar y enloquecer, 
estar en el infinito perfecto,
dejarse llevar por ti, las drogas,
el alcohol, las mujeres, el sexo,
mi yo natural en desenfreno total.

Nicolás Cuevas