jueves, 9 de mayo de 2013

Fuego sin límites



   Nos desnudamos en su cuarto. Me besó y susurro cosas, luego me tomó de la cintura y empezó el juego de nunca acabar. Lo de siempre. Nos deseábamos y ocurría... un buen polvo. 

   Porque todo era igual desde el primer día. Al comienzo yo creía que era el problema. Con sus frases, con su amor y su cariño innecesario. 

   Luego de los 415 días junto a él. Descubrí que la culpable era yo. Con mi miedo a asumir mi destino. Mi presente, mí ahora. 

   Yo era quién debía continuar con sus te quiero interminables, con sus caricias profundas, intensas e auténticas. 

  Con su manía de besarme y morder mi labio inferior, acariciarme el cabello con una mano, la derecha y terminar besándome en la frente. 

   Entonces, en ese preciso momento en que mi blusa se desprendía de mi cuerpo y sus manos tocaban mi piel. Llegó de pronto la respuesta. Mariana era la respuesta. 

   Mariana con sus menudas manos, con su cabello ondulado y cobrizo. Con su pequeña nariz y su delgada figura. Ella era la respuesta y nadie más.

Paz Huenulao

¿Sólo coincidencia?


   Hace varios días que sólo andaba con mi yo atrapado entre mis sesos, agarraba un cigarro y pensaba un montón de cosas, algunas se iban sin respuestas, otras volvían con más fuerzas buscando la alternativa correcta. Sin darme cuenta me encontraba en medio de cadáveres en busca de hedonismo descontrolado, pero el sol suele dar un regalo oportuno, y mientras mi mente naufragaba sin rumbo alguno... te vi, a lo lejos. La luz del sol daba justo en tus cabellos que brillaban y seriamente observabas el nauseabundo entorno donde residía. Dos noches después has aparecido en un sueño, andavamos hablando de la vida, riéndonos y enamorándonos, besos con sabor a libertad. ¿Señal? ¿o sólo coincidencia? dejaré que el viento responda.

sábado, 4 de mayo de 2013

Ama, ama, ama y ensancha el alma


  Quisiera que mi voz fuera tan fuerte que a veces retumbaran las montañas y escucharais las mentes-social-adormecidas las palabras de amor de mi garganta.

   Abrid los brazos, la mente y repartíos, que sólo os enseñaron el odio y la avaricia, y yo quiero que todos como hermanos repartamos amores, lágrimas y sonrisas.

   De pequeño me impusieron las costumbres, me educaron para hombre adinerado, pero ahora prefiero ser un indio que un importante abogado.

   Hay que dejar el camino social alquitranado porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas, hay que volar libre al sol y al viento repartiendo el amor que tengas dentro.

Manolo Chinato

jueves, 25 de abril de 2013

Uno en cada nosotros


   La apatía en nosotros mismos los excluye de un modo tan exótico y sencillo como el disfrute de un paladar a la misma arrogancia y la complejidad que el alucinante rugido  del alucinógeno propone,  y que al despertar nos descubre.

   Mi corazón, el si sabe de abusos, esa letanía  no corre peligro, todo pasa mas nada queda el pisoteado pensar. Descifrar al poeta o a la quietud de seguir por seguir no más a un algo cada vez más irreal, ahuyéntandonos del trance de la materialidad. 

  Nuestra propia indiferencia nos hace diferentes entre esos infernales círculos dantescos, el universo se distingue sencillamente creen... entre lo caliente y lo frío  con hondo desagrado virtual de perdernos en el mismo hueco del infinito espiritual con lo absoluto de nosotros, y el uno, de uno mismo. 

Gustavo Napoli

Alfredo Lewin: ¡Hablemos de música!

 ¿Quieren Rock?
Mega conciertos en la copia feliz del Edén


   “Lollapalooza”, “The Metal Fest”, “Maquinaria”, “Cumbre del Rock Chileno”, entre otros shows copan la agenda musical fin de semana tras fin de semana. 

   Guitarras, ritmos, melodías y un público descontrolado colma los recintos para disfrutar de sus bandas favoritas. ¿El costo?, un aumento sustancial en el precio de entradas y segmentación etaria-social regido por el mercado.

   El emblemático padre del rock Chuck Berry (86 años) se presentó el pasado 14 de abril en Argentina, su actuación fue calificada de lamentable y decadente por la prensa de espectáculos trasandina: “el pobre Chuck dio lástima” destacó el medio argentino rock.com. En tanto, la revista Rolling Stone señaló: "No fue un show mediocre, malo, pésimo ni calamitoso. No tuvo errores: fue un error”. Tres días después se presentó en territorio nacional, el diario La Tercera indicó: ”El músico dio uno de los shows más bochornosos en la historia de la cartelera local”. Pero el trasfondo del tema no radica en la edad del artista, sino en la comercialización avasalladora de la industria del entretenimiento. Tristemente, el creador de “Johnny B. Goode” y “Roll over Beethoven” es víctima del abusador negocio musical. 

   Alfredo Lewin, animador de TV y locutor de la Radio Sonar señala: “Uno podría considerar toda la gira de despedida de Chuck Berry como una gran estafa, acá lo que importa es el entretenimiento, que el show siga, da lo mismo si el tipo se muere en el escenario, sería más atractivo aún. Es una cuestión penosa, pues todo esto es un circo, pero deben proteger a ciertos artistas”. 

   Desde 1989 la cultura chilena ha experimentado cambios esenciales en el desarrollo de los mega conciertos: estadios repletos, festivales temáticos, serie de panoramas musicales para el consumo de las masas. Tras la presentación del escocés Rod Stewart (Estadio Nacional), los conciertos no han cesado y el país se ha vuelto un lugar destacado por las productoras a la hora de realizar eventos por Sudamérica. Según, explica Rodrigo Martínez, encargado de prensa y producción de la empresa trasandina DG Medios —la mayor productora de mega eventos en el país—, “Chile representa un concepto clave: economía de escala”. 

   Dos mega conciertos se realizaron en la capital semanas atrás, por un lado, “Lollapalooza” efectuado desde 2011 en Chile por la productora nacional “Lotus” en coordinación con agentes norteamericanos. En relación al desarrollo de aquel festival Raúl Valdés integrante del equipo indica: "Chile se vuelva una capital musical, de cultura y turística". El evento aglutina un público adolescente-juvenil y los precios van de $55.000 (preventa) hasta los $160.000 (entrada vip). 

 
  Por otro lado, la segunda semana de abril se llevó a cabo “The Metal Fest”, show que reúne a los máximos exponentes del metal mundial y nacional, dirigido a un público adulto-juvenil, se ejecuta desde 2012 en el país a cargo de la productora extranjera “Metal Open Air”, sus precios van desde los $33.000 a $50.000 pesos. 

   El aumento de los precios es producto de diversos factores, principalmente por la economía de escala en contraste con Argentina, Rodrigo Martínez (DG Medios) expresa: “En Santiago hay 5.3 millones de habitantes, en Buenos Aires son 14,9 millones, eso hace que exista público para llenar dos veces un estadio, que además, te lo arriendan dos veces por el precio de una fecha”. Segundo: infraestructura, el vecino país presenta cerca de diez reciento ad hoc, además de hotelería barata. Tercero: “quizás el más importante, allá los conciertos no pagan IVA, beneficio al que difícilmente se puede acceder en Chile: para hacerlo, hay que tener el patrocinio de alguna Universidad”, recalca el representante de la productora. A su vez, el periodista de la página Zona, Luc Gajardo exclama: “en Chile hay mucha gente con dinero o dispuesta a endeudarse para pagar casi cualquier precio. La irracionalidad económica es evidente: hay gente dispuesta a pagar 100 pesos por algo que vale 70 pesos”. . 

   “Somos parte de un país donde todos los medios de acceso pagado a la cultura o al entretenimiento son viables”, dice Alfredo Lewin. De tal modo, el mercado ha explotado un nicho comercial a través de los espectáculos musicales, “el sistema económico social apunta en todo orden de cosas aprovecharse del consumismo de la gente, hacer esa crítica es mirar el vaso medio vacío por tener la posibilidad de ver mega eventos, pero esto es una gran corporación del entretenimiento que lo único que se preocupa es de facturar más, los grupos quieren facturar más, la productora local o latinoamericana también y nosotros somos lo que pagamos. El hecho de estar inscritos en el circuito es una gran plataforma del negocio big time”, enfatiza el locutor radial. 

   En tanto, Martínez (DG Medios) asegura: “año a año el negocio se vuelve más lucrativo para las productoras, porque Chile se ha posicionado como una fecha segura en la gran mayoría de las giras sudamericanas. Pero advierte que eso no va a bajar los precios de las entradas, mientras los factores anteriormente mencionados permanezcan igual”. 

   La seguidilla de conciertos ha incrementado la industria musical local, permitiendo la proliferación de nuevas bandas, pero sin un rentable sustento económico equivalente al externo, pues el bajo apoyo local es producto de ventajas publicitarias. Sergio “Pirincho” Cárcamo locutor de Radio Futuro indica: “somos pocos habitantes, con poco poder adquisitivo. Yo entiendo que venga Slayer y la gente se gaste su plata para ir a verlos, porque vienen una vez a las tantas. Pero de ahí pasan semanas para tener la plata para ver bandas chilenas”. Asimismo, la cultura musical chilena experimenta un auge creativo y mediático destacado. “Mientras más inserto en el medio internacional y cercanos a tales eventos, más valor le otorgamos a lo que hacemos acá. Sin ser chovinista o nacionalista, pero ahora la propuesta (chilena) a nivel latinoamericano es más interesantes que la mexicana o argentina”, explica A. Lewin. 

   El apogeo medial de estos eventos resulta asombroso, tomando en cuenta las características geopolíticas del país, pero hoy es una realidad que en marca la cartelera artísticas cada semana, lo cual explica que en tan sólo 15 días se presenten los máximos exponentes del Rock a nivel mundial, por un lado, Metallica; por otro, Iron Maiden con Slayer; y por último, la leyenda del género Black Sabbath acompañado de Megadeth. Chile se ha transformado en un lugar rentable en materia comercial, y el entretenimiento musical no está ajeno al control del mercado e industria. Es plausible ser espectador y protagonista de tales espectáculos, lo cual contribuye al desarrollo cultural del país, pero deben haber límites comerciales sobre todo en la explotación indiscriminada, tanto en costos como en calidad. Se baja el telón, pero el show continúa poderoso acosta de los sumisos consumidores que impávidos obedecen lo que rige el mercado. El negocio crecerá y se volverá más fuerte hasta que los usuarios no asuman el rol correspondiente. 

Nicolás Cuevas P.

miércoles, 24 de abril de 2013

Locura, Viaje Onírico - Cuarta parte final


   ¡Corre, corre, corre! Gritaba mi cerebro, salí con todas la fuerza de mis piernas, rápidamente esquivaba obstáculos, muebles, camillas, atravesaba salas, habitaciones, incluso alcance a ver a un paciente recibir la descarga eléctrica del shock, burbujas y baba expulsaba de su hocico el animal humano, enfermeras, guardias, doctores, trataban de agarrarme, pero no podían, seguí sin parar, y la salida estaba abierta, luz de libertad, era imposible, pero ocurría, debía correr más rápido y estar atento a no ser atrapado. De un lado a otro, saltaba, eludía, por un momento mi intención en la vida era sólo correr y escapar, pero antes de atravesar la puerta final estaba un guardia vestido completamente de blanco con un aparato eléctrico en su brazo derecho, respire, y deje llevar mi cuerpo por un impulso irracional, empujando al siniestro tipo hacia la pulcra piscina sin dudar continúe la fuga, escalando una muralla, la calle estaba al otro lado, y ahí sería fácil esconderme en los suburbios. Para desgracia mía el crepúsculo caía sobre la ciudad y ya no existía transporte por la zona, pues el peligro de vivir libre era castigado con duras sanciones: cárcel o casa de orates, cadena perpetua, por el sólo hecho de renegar la “sociedad perfecta”, la frágil estabilidad emocional, la drogadicción eterna o evasión mental a través del suicidio virtual. Ahí estaba yo, con miedo, aún no abandonaba ese maldito disfraz, el miedo estaba conmigo siempre, como un sombra, y comenzaba a desatar mi locura, mis ojos no entendían y se reían, mi sonrisa bailaba entre los dientes y mi olfato agudo deseaba un brisa en mi rostro para calmar mi extasiada sinapsis que estaba por estallar... tic, tac, el desequilibrio mental, volvía a su normalidad, el miedo reinaba, estaba nuevamente en la realidad, una patrulla de policías se acercaba y se escuchaban los gritos de los guardias y enfermeras del manicomio, desesperado trote hacia un edificio pobre y deteriorado subiendo rejas una y otra vez, pasando por canchas de fútbol de tierra, tristes y solitarias, avancé por un callejón estrecho y habían tres dementes, felices me daban las gracias, yo los salude y me perdí dentro de un montón de escombros y ruinas de lo que fue un antiguo departamento para la clase baja. 

   Libre al fin. Sentía los pasos morbosos que buscaban mi cadáver, ese pedazo de piel y huesos que acompaño mi espíritu por años. Ahora libre avanzaba sin miedo, dispuesto a sentir y explotar mis límites. La gente que circulaba por el sector me observaban inauditos, entendían que no pertenecía ahí, e hicieron señas llamaron a la policía, y yo corrí, libre. A los pocos metros perdí de vista todo el mundo, el ruido, las luces, el olor a mierda y deje escapar toda la energía reprimida, las musas y ninfas aguardaban con sed el intenso fuego con ganas de amar y follar eternamente.

Nicolás Cuevas

Locura, Viaje Onírico - Tercera parte


Por Nicolás Cuevas

   En la mañana, rodeaban la cama las tres mujeres de cabellos distintos, sonrientes y con sed de sexo, yo desnudo y abrazado a mi vieja amiga desperté, aún con sueño deje escapar una ligera sonrisa. Huye pronto, antes que no puedas escapar, dijo sensualmente la mujer de pelo castaño e impactantes ojos verdes. Salí de la pieza con dirección a los aposentos de mi hermano, ya despiertos comenzaban a despegar tratando de llevar sus cerebros lo más alejado de esas paredes, el panorama se volvía hostil cuando uno de los habitantes fue llevado a la fuerza hacia una sala misteriosa, se podían oír gritos de dolor y angustia, luego de unos minutos, calló. Nadie me daba respuestas sobre el acontecimiento, mi hermano me miraba con pena, sin poder decir algo, como si su boca estuviera atrofiada, sólo balbuceos dando señales de que estaba en peligro, entonces se abre la puerta de la sala, llevan en una camilla al sujeto, parece estar muerto, todos se van al patio obedientemente, pero yo no podía dejar de sorprenderme de la aparente cirugía ejecutada en él, probablemente una lobotomía, el miedo volvía a mí, con más fuerza sacudiendo mis extremidades, tiritones en mis brazos y ojos abiertos sin comprender por qué sucedió. La enfermera que acarreaba la camilla paro frente a mí y observó todo mi cuerpo con odio, era un extraño y no actuaba como los otros, el corazón latía con un acelerado ritmo, ella lo notó y se fue. 

   Tras el escabroso hecho, caminé despacio al patio, asustado, todos veían el cielo falsamente felices, tenía que irme de ahí pero no sabía cómo, ojeaba a todos lados en búsqueda de una salida, adelante, atrás, a mi derecha e izquierda, y allá en los árboles se ocultaban rejas muy altas y de difícil acceso. ¿Cómo salir de aquí? era la pregunta que navegaba por mis sesos y la chica de ojos verdes me vio a lo lejos inquieto y se colocó a mi lado, su mirada era dulce, pero extraviada en sueños, comenzó a hablar del recinto sarcásticamente, conocía todo a la perfección, comentó con ironía sobre casi todos los que habitan el lugar, la gran parte con lamentables historia de vida, no quiso decir nada de mi hermano y señaló que yo era la única esperanza, ¿yo? Había llegado de casualidad al macabro sitio, sólo con la idea de ver a mi hermano y reírnos un rato, pero ahora estaba atrapado en un terrorífico edificio para ninfómanas y dementes. Cómo iba a cambiar el triste panorama de tantos olvidados. Ella guardo silencio, miro al suelo y de inmediato subió la vista penetrando mis pupilas visuales, agarró con fuerza mi pene comenzó a acariciarlo, bajó mi pantalón y empezó a masturbarme mientras me observaba sin decir nada, excitado me deje llevar, sin vergüenza, sin tabús, sin prejuicios y a los demás no les importaba, seguían en su mundo. Ella deslizaba sus suaves manos, aceleraba, frenaba, apretaba mi prepucio, acariciaba mi glande y besaba mi escroto, su lengua avanzaba con libertad por mi erecto falo, rojo, ardiente, estoico, con ganas de follar sin límites, la mujer de cabellos castaños mamaba, masturbaba, se divertía en el acto, yo, volaba en el suelo, bajo un enorme árbol, no pensaba en nada, nuevamente el tiempo se escapaba, juventud eterna, hasta estallar, expulsando un gemido de mi garganta y vida por mis entrañas, ella protagonista de una festividad sexual esparcía la esperma por sus labios, mejillas, párpados y frente, por unos segundos el espíritu salía de mi cuerpo y volví a él, sin acabar. Quedé tirado en el pasto mirándola, me sonrió y exclamo: ¡gracias, ahora huye y libérate!

(continuará)